La creatividad, esa desconocida.

 

Mr. Marcel School me ha convocado de nuevo para enseñar en un taller de Branding dentro de su Ma’s de Creatividad intensivo de verano, y además de darles las gracias, no quería desaprovechar la oportunidad para escribir unas líneas sobre creatividad.

Acabo de releer un libro en el que opinan 20 genios de la creatividad de ámbitos tan diversos como la arquitectura, el diseño, el cine, la escritura, la fotografía, la escultura, la pintura o los negocios: “Creativity: Unconventional Wisdom from 20 Accomplished Minds”. El libro se publicó en 2007 y el mundo ha cambiado muy deprisa desde entonces. La web 2.0 y su democratización han hecho aflorar mucha creatividad dormida o sin cauce de expresión. Estamos ávidos de aportar ideas, de colaborar, de dar sin pedir nada a cambio y de crear cosas nuevas. Existe en estos momentos una verdadera eclosión de ideas constructivas que pretenden dejar el mundo un poquito mejor de lo que lo encontramos.  Pero todo ello no le resta valor. ¿Qué nos han enseñado los grandes maestros?

Primero que ser creativo es algo intrínsecamente humano. Nace de nuestra capacidad para trasformar nuestro entorno y nuestras vidas. Ningún otro animal es creativo. La creatividad define nuestra individualidad como humanos.

Según la Wikipedia, la creatividad es “producir nuevas ideas o conceptos o asociaciones entre ideas y conceptos que habitualmente producen soluciones originales”, pero nuestros expertos hablan de un mecanismo de supervivencia de nuestra especie o de un elemento disruptivo que nace siempre de tu interior y que rompe las reglas de la forma habitual de pensar. La creatividad, dicen, nace de no querer aceptar las cosas tal y como son, de cuestionarse todo o de la necesidad de contar una historia. El creativo no asume como cierto lo que le cuentan y sólo llega a la verdad porque piensa por si mismo.

Todos somos creativos al nacer, pero perdemos  nuestra capacidad de crear por condicionamientos de comportamiento o educativos a edades muy tempranas. Nuestros padres o la escuela en muchos casos matan nuestra capacidad de crear y soñar. Casi el 100% de los genios que el libro entrevista nacieron en un entorno favorable a la creatividad con padres que les animaban a seguir experimentando, y muchos de ellos fracasaban estrepitosamente en el colegio porque su comportamiento no era el esperado.

La persona creativa es observadora, curiosa por naturaleza; le gusta experimentar con lo desconocido. Es también abierta de mente para estar receptiva cuando la musa le visite.

En el mundo comercial, para que la ideas creativas salgan adelante, se necesita también un buen cliente. Muchos de ellos no reconocen una idea poderosa bajo ninguna circunstancia y en consecuencia muchas de las mejores creaciones van directas a la papelera. Para que salgan adelante, se necesita ser muy persuasivo comunicar la magia, conectar con la emoción.

Y a un buen creativo nunca le mueve hacer dinero o mejorar la posición social. Cambiar el mundo, hacerlo más bello, más comprensible, más divertido, más sostenible, más ético, más interesante, más humano son opciones mucho más motivadoras. Hagámoslo también desde el branding.

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Comentarios

1 |

Me alegro que el post te haya motivado!

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Gracias por la información, creo que es una gran aportación para mi desarrollo como estudiante, me decidí a estudiar una licenciatura online en UTEL http://www.utel.edu.mx/ :D Me siento muy motivado.

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