Aparentemente España encabeza el curioso ranking de ser el país del mundo con mayor número de empleados desmotivados (El País 29.6.08). Nada menos que el 81% de los trabajadores no está comprometido con su trabajo. Y el motivo principal es que sencillamente la gente “no se siente valorada”. Pero no deberíamos preocuparnos demasiado. Parece que es un sentimiento universal. Ocurre en todos los países, en todos los sectores, en todos los departamentos y en todo tipo de empresas, según refleja el artículo “12 Sure Signs of a Disillusioned Culture” de Felicity Stevens y Mark di Somma (Allabout branding). En este mismo artículo los autores señalan que uno de las principales motivos de esta “cultura de la desilusión” es la falta de una razón de ser, de un fin que dé sentido al trabajo y lo inspire más allá de la motivación meramente económica. Por esto definir y comunicar internamente una marca poderosa es tan importante para la satisfacción personal y los resultados de la empresa. Y todo el mundo debería saber cuál es su contribución a la construcción de la idea de marca y por tanto el sentido de su trabajo.
Para hablar de la marca en relación a la cultura de empresa, tenemos el placer de entrevistar a Nicholas Ind, reputado escritor y consultor de branding, que acuñó el ya clásico término de “living the brand” en su libro del mismo título.