Los nombres tienen un enorme poder asociativo, simbólico o referencial. Seleccionar un nombre de marca puede desencadenar todo tipo de emociones. Los que hemos trabajado en naming hemos presenciado alguna vez reacciones inesperadas a nombres que, en principio, cumplían con todos los requerimientos estratégicos y formales. Para hablar de la gestión de las emociones en un presentación de naming, de los concursos internos para seleccionar un nuevo nombre de marca, del papel de la investigación, de las supuestas connotaciones negativas y de la ardua venta final, continuamos entrevistando a Anthony Shore. » Sigue leyendo «
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Un blog sobre Branding por Irene Gil